Eva Violán
Las 7 claves de la escritura profesional

LAS 7 CLAVES DE LA ESCRITURA PROFESIONAL : DIFERENCIAS ENTRE ESCRIBIR EN INGLÉS O EN ESPAÑOL

Encontré un artículo publicado en el Confidencial, allá por el 2013 que se titula:

“Las 7 llaves de la escritura: claves profesionales para redactar bien.” Firmado por la periodista Marta Jiménez Serrano.

En este se presentaba a un profesor de la UNIR (Universidad Internacional de la Rioja) D. Miguel Janer y se extrae en 1300 palabras una síntesis de su opinión general para un curso de escritura que tendría una duración de 9 horas. Lo que oyen, 9 horas.

De entrada, me parece una barbaridad esa promesa en el escaso tiempo que pretende dedicarle a conseguirlo, nunca me han gustado los anuncios de: “consigue algo en un plis”, no me lo trago.

Creo que la base fundamental del artículo no es ni el curso, ni el tiempo, ni el profesor con sus ideas, sino ese tema ( que es el que me ha hecho recoger el artículo para este post) que todos los que escribimos nos habremos planteado en algún momento de nuestras vidas, y si no, quizás ahora es buen momento:

 

“Las diferencias entre escribir en inglés y escribir en español”

 

O de cómo personalmente he tratado de comprender esas disparidades. Concluyendo que : si un escritor español escribiese tan sencillo como lo hace un inglés, tan neutro, lo más probable es que no se coma un colín. ¿Por qué? Pues te voy a contestar: ¿Por qué vestirse siempre con vaqueros y camiseta teniendo un vestidor del tamaño de una casa con miles de combinaciones? ¿Pereza? Todos sabemos que lo tienes a tu disposición, y si te vemos siempre con la misma ropa, la mayoría va a pensar que eres un vago.

El título nos dice que es para profesionales, no para escribir literatura, y el profesor lo manifiesta en un momento dado. Quédate con esto porque es muy importante.

Comienza el señor Janer hablando del estilo neutro, el estilo de la comunicación como objetivo fundamental. Y prepara a sus alumnos para ser mejores comunicadores por escrito. En este punto me acordé de los jueces y sus sentencias, de los notarios y sus escrituras de compraventa, y demás plantillas de corta y pega que los oficiales no han variado desde antes de mediados del siglo pasado. Me gusta la iniciativa del profesor, tratar de mejorar ese tipo de textos es una necesidad imperiosa. Y muy de acuerdo con él en que hay muchísimos profesionales que necesitan tener mejores comunicadores, aunque de lo que tratemos es de elaborar informes.

Y que escribir bien, de manera clara, concisa y directa es una meta que debería lograrse antes de llegar a la universidad.

Carecemos de programas efectivos, y le restan a la lengua y literatura menos horas en pro de lenguas extranjeras, sí, necesarias, o asignaturas específicas. Tiene razón cuando dice que en todos los trabajos hay que redactar , y mucho, pero sobre todo bien.

Ya lo sé, tienen que dar una gramática extensa, y dar a conocer lo más selecto de nuestra literatura. No hay tiempo con 2 horas semanales. A no ser que se dediquen muchas horas de trabajo en casa.

La periodista recoge las 7 claves que propone el profesor y que debes seguir para terminar cualquier texto:

1.- Hacer una lectura del texto en clave de comunicación: a quién va dirigido, qué busca el receptor, cuánto tiempo le va a dedicar, etc. (O sea, el quién, cómo, cuándo, dónde,… de toda la vida.)

2.- Revisar la estructura: descripción, argumentación, etc.

3.- Corregir sintaxis, estructurando las frases de manera coherente.

4.- Hacer hincapié en los verbos. Janer se sorprende de lo mal que se utilizan los verbos en español, y aconseja revisarlos detenidamente. ( Aquí espero que el profesor se refiera a los tiempos verbales y no a los verbos en sí mismos. Y que de forma oral pasamos de un pasado a un presente con una alegría desbordante y que luego si escribimos como hablamos nos damos cuenta que el texto es un desastre.)


REVISA LOS TIEMPOS VERBALES :

No podemos pasar de un presente a un pasado en el mismo párrafo. Es uno de los primeros errores y más graves que cometemos.


En inglés tienen 3 tiempos : presente, pasado y futuro, punto. Y luego un condicional Would, Could que lo ponen con el infinitivo y listo. Pero nosotros además, tenemos un ramillete de pretéritos encantadores que le dan el toque a nuestras salsas. Y hacen que el texto brille con luz propia.

5.- Regla de Ockham : si puedes decir una cosa con dos palabras, no la digas con cuatro. ( Uy, esto es otro post)

6.-Revisar la precisión del vocabulario: tecnicismos, sinónimos, conectores, etc.

7.-Estilo personal: el propio estilo para homogeneizarlo.

 

Pero luego llega la pregunta de Jiménez:

“¿Se puede aprender a escribir bien siguiendo estas siete claves, sin previos conocimientos, por ejemplo de gramática?”

¡Y Janer contesta que sí!

En este momento tengo los ojos como Garfield cuando ve que el pescadero cierra la tienda.

Y añade: “Escribir forma parte de la capacidad genética del hombre para la comunicación.” “Escribir es previo a la gramática”— afirma ( ya con los pelos en punta)— y pone como ejemplo: “uno puede portarse bien sin conocer las reglas morales”

Traduzco que según este señor, escribir y hablar es lo mismo, (y agacho las orejas). Me parece que con estas sentencias el profesor se ha liado la manta a la cabeza y se ha apuntado a correr una maratón de 300 kilómetros sin saber atarse las ligas.

Y en este punto, una de dos o la periodista descotextualiza, o el profesor se ha tirado a los toros sin capote.

Y ya, como está lanzado, hace las siguientes declaraciones:

“España es un país donde no hay grandes narradores”

“La literatura no es de gran ayuda” (Aquí ya me perdió para siempre)

“El español cuando escribe bien, escribe muy barroco”

“ gente que lee mucho y escribe mal, y que es una falacia que si lees mucho escribirás bien” ( Pues imagínate si no leyeran)

Aquí voy a hacer una paradita, para explicarles mi punto de vista, de sobra sabido por todos:

Se puede leer de dos formas:

Una, buceando en el argumento, disfrutando de la historia; y otra estudiando escritura, es decir, haciéndonos conscientes de la forma que el escritor ha utilizado, cómo maneja los tiempos, su vocabulario, etc.

Se puede leer sin tener la intención de aprender a escribir, pero creo con toda sinceridad que una persona que lee mucho será una persona que sin darse cuenta su lengua oral será más elevada, y por tanto a la hora de expresarse por escrito tendrá muchos más recursos. Lo sabe, no entiende cómo, pero sabe hacerlo.

¿Tú qué crees? Yo lo veo cada día en mis hijas; me di cuenta cuando aún yo no alzaba ni el metro de altura y devoraba libros, y luego mis compañeros me preguntaban que porqué hablaba tan raro.

A esta altura del artículo, (a cuadros), Jiménez hace una referencia a un afamado publicista Ogilvy, que no tengo muy claro si se trata de una referencia que el propio profesor ha sacado a colación en la entrevista o ha sido de cosecha propia de la periodista. Que reza así:

“Cuanto mejor escribes más lejos llegas. La gente que piensa bien escribe bien. Por tanto la gente de mente confusa escribe notas confusas, cartas confusas y discursos confusos.”

Y termina el artículo con el decálogo de Ogilvy, quién afirmaba que “escribir bien no es un don natural, es algo que debe aprenderse.” Echando por tierra absolutamente todo de lo que se ha hablado hasta el momento. O fue el salvoconducto que halló Jimenez para demostrarle al lector que hay otras teorías, que se contraponen, lo cual me lleva a pensar que al profesor le salió el tiro por la culata.

Les dejo el decálogo, que nunca está de más:

1.- Lee el libro sobre escritura de Roman y Raphaelson 3 veces.

2.- Escribe como hablas. Naturalmente.

3.- Usa palabras cortas, frases cortas y párrafos cortos.

4.-No uses lenguaje especializado. Son marcas de un tonto pretencioso.

5.- Nunca escribas más de 2 páginas sobre nada.

6.-Revisa las citas.

7.-Nunca envíes una carta o una nota el día que la escribes. Léela en voz alta a la mañana siguiente y entonces edítala.

8.- Si es algo importante, dásela a un compañero para que la mejore.

9.-Antes de enviar tu carta o tu informe asegúrate de que está claro como el agua lo que debe hacer el destinatario.

10.-Si quieres ACCIÓN, no escribas. Ve y dile al tipo lo que quieres que haga.

 

En Marketing el lenguaje neutro puede servir, también en manuales.

¿Por qué tenemos que conformarnos con utilizar el 5% del tropel de palabras que tenemos a nuestro alcance?

Leyendo se aprende a leer, adquieres vocabulario nuevo, te informas del contenido, y sí, también aprendes a escribir si analizas cómo se ha escrito. La literatura es la mejor y más exquisita maestra de todo ello.

Escribiendo se aprende a poner en práctica lo que has leído. Hay que escribir mucho y cuánto más escribas mejor lo harás, como decía Lackey en otro post “Hay que escribir más de un millón de palabras de mierda para empezar a escribir bien.” O algo así. Me cuesta creer que este kamikaze en 9 horas consiga redactores decentes.

Luego está el talento natural, que de forma innata tengas una facilidad de la que carecen los demás, una imaginación y una asertividad especial para escoger las palabras, combinarlas y hacer de aquello una obra de arte.

Pero si tienes la chispa con más razón debes trabajar duro, porque si no lo haces, ese don no te sirve para nada. Estoy convencida de que es tu responsabilidad potenciarlo. Le imprimo esa obligatoriedad divina, ese deber, muy consciente de ello. No es fácil, pero aquí me tienes para decírtelo, para que no te conviertas en un “Overdue” que es como llaman a los barcos que se pierden, los que no llegan a puerto.

Sin noticias.

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